En un hotel que frecuentaba, en esta ocasión como siempre salía rumbo a la oficina, luego de desayunar.
Me encuentro con una de las colegas que viajaba y pedimos al botones nos ayudara con un taxi.
Luis, el botones nos conocía y nos llamaba por nuestro nombre, esto siempre nos impresionaba, Luis casi recordaba nuestra última fecha de visita y si nos demorábamos más de lo que el consideraba normal nos decía que nos extrañaba.
La verdad es que Luis hacía de nuestra llegada y salida del Hotel un lugar muy agradable.
Bueno, volviendo al momento les comparto que mientras esperábamos teníamos la gran inquietud del manejo de nuestro tiempo, se acercó respetuosamente Luis y nos dio el código de nuestro servicio de taxi.
Continuamos esperando y conversando sobre nuestra agenda y como coordinar la salida al aeropuerto, lo que nos hacía pensar que necesitábamos un Late- Checkout para poder cumplir con nuestra agenda.
Preguntamos a Luis si nos guiaba para que pudiéramos hacer esta solicitud del Late – Checkout, bueno pues las palabras de él fueron: “Cuenten con ello, ustedes son de la casa”
Solo dijimos en coro ¿Seguro Luis?, nos contesto de nuevo: “Ya mismo hablo con la Gerencia, Uds tranquilas, cuenten con ello”, nos repitió.
Nos subimos al taxi, quedamos impresionadas del empoderamiento de Luis, al final dijimos esto es un Botones con atribuciones.
Una experiencia para un cliente que realmente daba la lección de conexión que pocos pueden imaginar.
Después de pasar los años hoy veo con alegría algunos de los mentores que han hecho parte de mi vida, desde la Señora Anuncia que me enseñó a hacer pan cuando solo tenía 8 años, hasta los líderes del mundo corporativo que me mostraron y acompañaron en el desarrollo de mi carrera profesional.
Como no mencionar a mi mamá que fue la primera que creyó en mi para aprender a cocinar y que destaco lo hizo con tal naturalidad cuando era una niña, me patrocino las clases de teatro donde aprendí expresión oral y corporal con el profesor Hernán, él desarrollo competencias que luego se volvieron fundamentales al empezar mi vida laboral.
Sin saber mi enfoque cuando salí al semestre de práctica tuve el apoyo del Profesor Ramiro que me mostro que podía explorar el mundo comercial y luego por ahí empezó mi carrera profesional, entendiendo y conociendo como podía conectar con las personas.
Hoy parte de mí se ha formado gracias a mis mentores que creyeron en mí, antes que nada, me enseñaron desde su experiencia, escucharon mis dudas y entendieron mis miedos, me dieron herramientas para enfrentar cada reto y celebraron conmigo cada aprendizaje.
Hoy soy mentora experta, vibro y disfruto compartir conceptos, herramientas y métodos, escuchar y dar a cada una de las personas que están viviendo su renovación profesional, me emociona ver como cada persona que acompaño logra nuevos resultados y crece en su desarrollo como Líder.
Hemos creado las experiencias para Líderes por primera vez y también para quienes tienen nuevos retos, estamos evolucionando cada día nuestro modelo propio de Liderazgo y Gestión de Resultados para dar lo mejor a cada una de las personas que confía en nosotros.
Menciono algunos mentores en este escrito, ellos me acompañaron con generosidad y hoy los celebro en este inicio del año #5 de Experiencias de Renovación Profesional.
Al definir una corta estadía en Medellín, solo por una noche para venir a trabajar con un cliente, mi expresión fue: “Vamos a la fija”, será una noche de descanso, costará el doble de un hotel por los lados de milla de oro, pero no nos meteremos al tráfico en semana de feria de flores, por otro lado, hay confort, detalles y comparamos de inmediato y dijimos, ¡ahí es!, paguemos que vale la pena.
Celebramos con buenos ojos que nos avisaran de sus remodelaciones, así que llegamos con la tranquilidad de entender que estaba el lobby en cambios y todo para bien.
Con mucha decepción, compartimos aquellas cosas que nos mostraron que no era el lugar para ir “a la fija”, no por el confort sino por lo básico, por ahí empieza una buena experiencia.
Luego de ingresar a la habitación, al cerrar la puerta la chapa se quedaba un poco pegada y había que empujar, dije: “la remodelación”, si huele a nuevo todo, bueno son detalles que les quedaron.
Pues aquí algunos detalles e imágenes que esperamos les sean útiles para revisar una buena experiencia desde lo básico para sus huéspedes,
1. La chapa de la habitación se destapa y esta suelta por fuera donde se pone la tarjeta
2. Ahora, ¿Papel higiénico? No hay, Tapete de ducha, no hay, Somos dos huéspedes hay una toalla, esto no es de la remodelación, es de la operación y de la experiencia básica, jmmm que raro…
3. Cafetera, dañada con tapa suelta, bandeja de la cafetera con una sola taza, reitero somos dos huéspedes, bandeja chorreada de café y sucia.
4. Muy bien, miremos hacia arriba, los sistemas de emergencia, jmmm que raro, con pedazos de papel y pendientes de terminar, esto parece que es de la remodelación y empezamos a pensar, ¿Estaba lista esta habitación para los huéspedes?
5. Lo último, ¿No hay sábanas del tamaño de la cama?, fue una gran sorpresa al ir a dormir y halar la sabana darme cuenta qué estaba hecha de dos sabanas atravesadas, entendí que es un sistema en algunas partes pero acá se te iban los pies por la mitad, directo al colchón.
6. Llamamos a todos los teléfonos, en solo uno nos contestaron que no era recepción y 30 minutos después el papel higiénico no llegó, así que sin repuesta baje a la recepción a pedir el servicio, la respuesta fue: ¿No se lo han llevado?...
Resalto que a la habitación, llegó Lucía del servicio a las habitaciones con las toallas y el papel, se llevo la bandeja de la cafetera, trajo una limpia y en buen estado de vuelta, como el tapete, muy apenada, genuinamente con vergüenza al ver y tomó fotos de todos los detalles de una habitación que hoy no estaba lista. La ñapa, la ventana del cuarto está mal instalada y no cierra bien.
Ustedes se preguntarán: ¿Porque no pedimos cambio de habitación? Porque debíamos descansar y la verdad ya solo queríamos dormir.
Positivo, el silencio y tranquilidad, un buen lugar que esta en proceso y que seguro estará mejor para otros huéspedes después de esta carta.
Positivo, Lucía quien gestionó lo que estaba en sus manos y ofreció sus más sinceras excusas.
A la fecha más de 10 meses de lo ocurrido, nunca hubo respuesta a la carta, ni excusas por parte de alguien más, la intención era mostrarles que los detalles más sencillos son una experiencia.
Al final, no importa cuantas cosas ofrezcas, como gimnasio, restaurantes, bar, piscina, si tu experiencia básica no está bien.